1º de marzo de 2026— Como respuesta a la guerra de agresión ilegal del Presidente Trump en contra de Irán, los congresistas Thomas Massie (republicano por Kentucky) y Ro Khanna (demócrata por California) recurrieron a la plataforma de “X” y otros medios sociales para exigir que sus colegas de la Cámara de Representantes respalden la Resolución H Con Res 38, “Ordenar al Presidente de conformidad con la sección 5(c) de la Resolución sobre Facultades de Guerra, que retire a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades no autorizadas en la República Islámica de Irán”. Un proyecto de ley que le acompaña también fue introducido en el Senado. Llamen a sus representantes y exijan que digan si van a tomar medidas para detener la guerra, que ya está envolviendo a la región. El teléfono es (202) 224-3121. Envíenles un correo electrónico y visiten sus oficinas. Deben inundarlos con llamadas.
Una vez que hayan hecho eso, les pediría que se detuvieran por un momento y reflexionaran sobre cómo es que Estados Unidos de América perdió su rumbo y ahora amenaza con desatar el Armagedón, y qué pueden hacer al respecto ustedes, ciudadanos estadounidenses. Hacer que nuestros representantes rindan cuentas es una parte importante de ello, y es el remedio que establece nuestra Constitución, que, dada nuestra tasa de alfabetización actual, lastimosamente, la mayoría de los estadounidenses tendría dificultades para entender. Tenemos que cambiar eso.
Por eso he anunciado mi candidatura, libre de las trabas de la afiliación a ningún partido, para la presidencia de Estados Unidos de América, y por eso debo apelar a ustedes para que dirijan a sus amigos y a sus vecinos si es que nuestra nación, y posiblemente nuestro planeta, van a sobrevivir.
Les voy a pedir que tomen en consideración lo siguiente:
Hace 25 años, el 11 de septiembre, alrededor de 3.000 estadounidenses murieron en los ataques al World Trade Center y al Pentágono. El entonces candidato a la presidencia, Lyndon LaRouche, quien daba la casualidad de que en ese momento estaba hablando en la radio KTALK de Salt Lake City, advirtió sobre correr y endilgarle la culpa a Osama bin Laden. Más bien, LaRouche, quien había advertido, el 3 de enero de 2001 en una videoconferencia de la posibilidad de un acontecimiento como el “Incendio del Parlamento alemán”, identificó inmediatamente a una red que hoy muchos identifican como la “clase Epstein”.
LaRouche dijo: “Esto, obviamente…, no puedo llegar a ninguna conclusión, con la excepción de que las circunstancias me dicen que algo bastante malvado está detrás de esto. Y yo no sé cuál, pero los dos están conectados, porque yo conozco a los hermanos Goldsmith; por ejemplo, Jimmy Goldsmith, que ya murió, fue clave en ayudar a crear a Osama bin Laden y a personas como él. El Talibán y demás. Y al mismo tiempo, su hermano, Teddy Goldsmith…”.
Pero en vez de escuchar a LaRouche, los estadounidenses se alinearon diligentemente tras la narrativa oficial y marcharon a la guerra contra naciones como Afganistán, que no podía haber orquestado una enorme operación como esa, y contra Iraq, que no tenía nada que ver con esta y tampoco tenía armas de destrucción masiva. Eso no evitó que el gobierno de George W. Bush, bajo la guía del entonces Primer ministro británico, Tony Blair, asesinara a más de un millón de ciudadanos iraquíes.
Cuatro días más tarde, LaRouche emitió una declaración en la que alertó, que “Estados Unidos ha sido sorprendido por un ataque asesino masivo por fuerzas canallas desplegadas desde el interior de Estados Unidos mismo. Dado que ninguna potencia extranjera tiene la capacidad de hacernos lo que se hizo el martes pasado, algún elemento canalla dentro de nuestra institución militar y de seguridad es el único autor principal posible de lo que acaba de ocurrir…
“Tenemos que defendernos, a nuestra nación, en contra de esos canallas; cualquier cosa que hagamos para endilgarle la culpa a fuerzas extranjeras que no habrían sido capaces de organizar el ataque ocurrido el martes, simplemente hace que nuestra nación sea más vulnerable para los canallas de aquí dentro que acaban de hacer esto, y que están listos al acecho para continuar”.
Ese “elemento canalla” se ha dado a conocer en los archivos Epstein recién publicados, si alguno tiene el valor de ir y leerlos.
Por el hecho de que nosotros, el pueblo estadounidense, no insistimos en llegar hasta el fondo de lo que ocurrió el 11 de septiembre de 2001, hemos quedado expuestos a ser destruidos por nuestra propia necedad.
Debemos exigir que haya rendición de cuentas, ya.
Los bebés muertos no mienten
Desde el 7 de octubre del 2023, decenas de miles de niños palestinos han sido masacrados por el régimen israelí, armado y financiado por Estados Unidos de América. Los estadounidenses lo han permitido. A nuestros representantes se les ha dado permiso para condenar a la nación de Sudáfrica por presentar evidencia de genocidio y de intento de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), y se ha acusado a toda la nación de ser “antisemita” mientras mantienen silencio sobre el asesinato en masa que ocurre ante los ojos del mundo entero.
Lo dije en su momento, y con la liberación de los archivos Epstein, voy a hacer hincapié en ello, que ser complaciente ante el asesinato en masa de niños, que han sido baleados repetidas veces por francotiradores, como lo han documentado los médicos, indica una muy probable epidemia de pedofilia en la clase gobernante. Las pruebas indican que mi hipótesis es correcta.
¿Y qué vamos a hacer al respecto? Lyndon LaRouche alertó a los estadounidenses en el 2001 que no buscaran afuera del país la causa de los terribles ataques contra Estados Unidos el 11 de septiembre sino adentro de Estados Unidos, e identificó elementos británicos y estadounidenses, nombró las redes de Jimmy y Teddy Goldsmith, quienes resulta que tenían una relación muy estrecha con Jeffrey Epstein. (Que Jimmy Goldsmith ya hubiese muerto para cuando sucedió el 11 de septiembre, como LaRouche reconoció, no es el asunto aquí. LaRouche estaba identificando al aparato del cual Jimmy y Teddy eran solo un elemento, y ahora sabemos en dónde podemos descubrir a los demás).
¿Creen ustedes que fue una coincidencia que el ataque contra Irán comenzó con ataques a una escuela elemental de niñas, en el que asesinaron a más de 100 niñas en las primeras horas? Yo no lo creo.
Tenemos una élite de multimillonarios anglo-sionistas que se complacen en violar las leyes del universo, y estallan en un placer orgiástico si pueden imponer sufrimiento a otros seres humanos, en especial quienes son demasiado débiles como para defenderse a sí mismos. Para quienes son demasiado jóvenes como para recordar, busquen las grabaciones de los ejecutivos de Enron cuando elevaron drásticamente los precios de la electricidad en California, y gritaban “¡Vamos a j*** a la abuela hasta el c***!”. Y allí tienen la mentalidad del partido de la guerra de Wall Street y de la City de Londres hoy en día.
Si nosotros, el pueblo estadounidense, seguimos permitiendo que esa pandilla dicte nuestra política, estamos acabados.
Ya no se puede permitir que el Congreso siga con sus poses. ¿Alguno que esté leyendo esto cree que Howard Lutnick o Hillary Clinton dijeron la verdad sobre su relación con Epstein? Yo creo que ya los archivos han demostrado que no lo hicieron.
Este es el aniversario 250 de la fundación de nuestra república. Tenemos una deuda enorme con quienes sacrificaron todo para crear una nación “dedicada a la idea de que todos los seres humanos han sido creados iguales”, como dijo Abraham Lincoln en Gettysburg.
Si, como yo, ustedes creen que vale la pena conservar nuestra nación, apoyen mi campaña, y acompáñenme en exigir responsabilidades.
La guerra contra Irán debe terminar. La clase Epstein debe rendir cuentas, y Lyndon LaRouche debe ser exonerado por completo. Depende de “nosotros el pueblo” que eso suceda. Yo no voy a permitir que esto quede así. ¿Me van a acompañar?