24 de febrero de 2026 — La candidata independiente a la presidencia de Estados Unidos, Diane Sare, asociada de larga data a Lyndon LaRouche, dio su propio mensaje sobre el estado de la Unión en vivo por video transmitido por internet, el lunes 23 de febrero, anticipándose en 25 horas al que dio el Presidente Donald Trump. Un funcionario retirado del Pentágono lo caracterizó de la siguiente manera: “Mesurado, lo cual lo hizo impactantemente irrefutable, ineludible, indispensable. Hace de una visión ‘inimaginable’ una necesidad, en especial para los niños que buscan un espacio futuro para ellos”.
Enseguida, el texto completo del informe de Sare:
DIANE SARE: Buenas noches. Aunque todavía no soy Presidente de Estados Unidos, creo que el pueblo estadounidense merece escuchar la verdad sobre cuál es el estado de nuestra nación, sobre la relación de nuestra nación con otras naciones en todo el mundo, y qué es lo que debe hacer con mayor urgencia para mejorarla de manera drástica.
Tengo poca o nada de confianza de que el actual inquilino de la Casa Blanca comprenda la situación en la que él y nosotros nos encontramos, y con esto, absolutamente no estoy implicando que los Presidentes anteriores o vicepresidentes, fueran lo suficientemente competentes como para comprender la crisis o incluso expresarla en inglés.
El pueblo estadounidense merece algo mejor. Por eso me dirijo a ustedes ahora.
Mis comentarios de esta noche estarán divididos en tres partes:
Primero, el colapso económico y cultural como se manifiesta dentro de Estados Unidos.
Segundo, nuestras relaciones con otras naciones del planeta, así como el peligro de una guerra termonuclear.
Tercero, lo que tiene que hacerse para asegurar que nuestra preciada república llegue a sus 251 años de manera que pueda garantizar las bendiciones de la libertad para nosotros y nuestra posteridad por los próximos 250 años (lo cual de ninguna manera está garantizado en este momento).
Primero, ¿en qué condición se encuentra el pueblo estadounidense?
Los estadounidenses están cargando actualmente con la mayor deuda personal de toda la historia, cerca de $19 billones de dólares. Los hogares estadounidenses promedio están cargando con una deuda de $105.000 dólares. ¡La deuda nacional está acercándose rápidamente a los $40 billones de dólares!
El fraude de los aranceles del Presidente Trump, que correctamente fue revocado por la Corte Suprema de Estados Unidos, no sólo no disminuyó nuestro déficit comercial, sino que ayudó a aumentar el déficit comercial a la cifra récord de $1,41 billones de dólares.
Como resultado de esa política fracasada, y otras incorporadas en las décadas pasadas del viraje a una economía postindustrial, acompañado por la trágica decisión de Nixon en 1971 de desvincular el valor del dólar y el oro, unos 4.2 millones de estadounidenses jóvenes van a experimentar la falta de vivienda por algún período de tiempo en el 2026.
Durante los inusuales días fríos del mes de enero, en la Ciudad de Nueva York fallecieron en las calles 19 personas que no tenían dónde guarecerse.
Más del 20% de los estadounidenses que compraron un carro nuevo en los últimos tres meses del año pasado, están pagando más de $1.000 dólares al mes por el préstamo para el carro, y en el 2025 fueron embargados 3 millones de carros.
De todos los préstamos estudiantiles el 25% está en mora.
En el 2025, 14 millones de hogares estadounidenses estuvieron atrasados en el pago de sus cuentas de servicios, y 4 millones de hogares se estima que se quedarán sin uno de estos servicios o más para finales de año.
Nosotros gastamos más del doble per cápita en la atención médica de lo que gastan en Japón, Canadá, y el Reino Unido, pero nuestra esperanza de vida al nacer es de 2 a 5 años menor que en cualquiera de esos otros países. En los hospitales rurales del país se están cerrando las salas de maternidad, y también muchos hospitales están siendo cerrados por completo.
Nuestra infraestructura física es un desastre. Ustedes están al tanto de la vergonzosa situación de nuestras carreteras, ferrocarriles y puentes, así como también de nuestra red de electricidad inadecuada e insegura.
Debido a la falta de mantenimiento a los sistemas de gestión del agua, y a que los locos financieros ecologistas eliminaron decenas de represas durante el gobierno de Biden en particular, una gran parte de nuestras tierras agrícolas se ven amenazadas por inundaciones y sequías, o por molinos de vientos y paneles solares. Monopolios de mega corporaciones se han desplegado para eliminar las granjas familiares, haciendo vulnerable e inseguro nuestro suministro alimentario.
Según los datos del programa Nacional del Progreso Educativo 2025, solo un 35% de los estudiantes de bachillerato de último grado en Estados Unidos tienen un nivel competente en la lectura.
En 1776, la tasa de alfabetismo en Estados Unidos era cercana a un 95%. Hoy en día, dos tercios de los estudiantes de último grado en bachillerato no podrían leer el folleto de Thomas Paine titulado “Crisis”.
De acuerdo con el National Literacy Institute (Instituto Nacional de Alfabetismo), más del 54% de los estadounidenses tienen un nivel de lectura que está por debajo del 6to grado, y más del 25% de estadounidenses son analfabetas funcionales.
Esto quiere decir que los estadounidenses están sufriendo, físicamente, por la falta de vivienda, de alimentos, de transporte, y de una atención médica adecuada; psicológicamente, a consecuencia de la ansiedad relacionada con el aumento en el costo de la vida y el colapso de la sociedad, que es evidente en todos lados; y por encima de estas penurias, el pueblo estadounidense no está preparado para movilizarse por su propio bienestar, porque les han robado una forma instruida de lenguaje y una educación que les capacitaría para entender los problemas que atormentan a la nación, y hacer que su gobierno rinda cuentas.
Alexander Hamilton, John Jay, y James Madison fueron capaces de movilizar al pueblo de Nueva York en apoyo a la Constitución de Estados Unidos recién redactada, escribiendo y circulando los Documentos Federalistas. Hoy en día, la mayoría de los estadounidenses ni siquiera podrían leerlos, y ni qué decir de entenderlos.
Nuestra política exterior está igualmente en bancarrota, si es que ustedes creen que la paz y la estabilidad son el objetivo de la diplomacia estadounidense, que aparentemente ya no existe.
No puedo culpar de esto solamente a Donald Trump, aunque el enfoque tipo Roy Cohn para las relaciones exteriores no ayuda en nada. La toma por parte del sinarquismo nazi británico comenzó inmediatamente después de la muerte del Presidente Franklin Delano Roosevelt. Winston Churchill estaba planeando un primer ataque nuclear en contra de la Unión Soviética antes de que le dieran sepultura al cuerpo de Franklin Roosevelt.
Aunque muchos de nosotros estamos preocupados, y con razón, de que pudiéramos entrar en una guerra contra Irán en las próximas horas o días, la guerra que estamos haciendo actualmente contra Rusia pudiera ser la más ominosa. Los recientes ataques de Ucrania contra un sitio de producción de misiles de Rusia en Votkinsk, luego del ataque con 91 drones a la residencia del Presidente Vladimir Putin en Valdai en enero, constituyen una peligrosa escalada. La CIA ha admitido que estuvo involucrada en el ataque de la infraestructura de electricidad dentro y fuera de Rusia y, aparentemente, en el ataque con 91 drones contra la residencia de Putin. Rusia presentó la evidencia al agregado militar de la embajada de Estados Unidos en Moscú apenas días después del ataque.
Estados Unidos, bajo la dirección de una camarilla infestada de clientes de Epstein de multimillonarios y anglo-sionistas, parecen tener toda la intención de matar de hambre a la población de la pequeña nación insular de Cuba hasta que se someta, y están planeando construir cientos de miles de hoteles y casinos sobre los cadáveres de cientos de miles de palestinos.
Si no fuera por los nervios de acero que tiene el Presidente Putin, y la perspectiva civilizacional de más de 5.000 años del Presidente de China, Xi Jinping, y la estrecha colaboración entre ambos, es muy posible que ya el mundo hubiese caído al abismo de un Armagedón nuclear. Por lo visto el embajador Mike Huckabee cree que ese es el enfoque bíblico.
Tenemos una desestabilización de los carteles de la droga en México al sur de nuestro país; ¿recuerda alguien la operación “Rápido y furioso” de Obama? Tenemos que preguntarnos, ¿quién se encargó de arreglar que los narcoterroristas de la frontera sur fueran enviados a Ucrania para ser entrenados por batallones nazis en cómo utilizar drones y otras tácticas de la OTAN?
Debo ser muy tajante: Si se permite que estas políticas continúen, ustedes no van a tener que preocuparse por elegirme. Habremos dejado de existir mucho antes de noviembre del 2028.
Espero estar asustándolos. Pienso que ya muchos de ustedes están asustados. Sus propias dificultades personales ya casi los tienen paralizados a muchos. Muchos de ustedes solo están rezando para que el Presidente Trump saque de la nada un plan del dominio invisible para hacer a “Estados Unidos grande otra vez”. Siento mucho tener que decirles esto: Él no tiene ninguna idea de lo que está haciendo. Y su mano está siendo forzada por algunos elementos muy malvados que se remontan al golpe del 11 de septiembre contra nuestra nación. No miren hacia el fascista Partido Demócrata para que los rescate. Este asunto no tiene dos bandos. Si han aprendido algo de la publicación de los archivos Epstein, deberían saber que hay una mancha como un moho baboso de multimillonarios perversos que buscan dividirnos a todos los demás, y que nos concentremos todos en pelear entre nosotros, en vez de que veamos detrás de las cortinas para ver al puñado de gente que nos está manipulando a todos.
Por lo tanto, yo sé que podemos derrotarlos. Ellos saben que los podemos derrotar. Por eso es que recurren a tácticas extremas, alimentan la violencia y el terrorismo. Así que comencemos con el gran regalo que nos han dado: los archivos Epstein, y la kriptonita radioactiva que es el nombre de Lyndon LaRouche, quien fue y sigue siendo, incluso después de su muerte, el adversario más temido de esta camarilla.
Tenemos un puñado de congresistas hombres y mujeres, encabezados por Ro Khanna y Thomas Massie, que están presionando para que se den a conocer los nombres de los colaboradores de Epstein y llevar a estos individuos ante el Congreso. No es una coincidencia que además Khanna y Massie están tratando de evitar una guerra contra Irán; y en este punto debo advertirles sobre la duplicidad de los demócratas: mi ex contrincante, un político de carrera, Chuck Schumer, está tratando de hacer que Trump haga la guerra contra Irán (que además Schumer respalda, pero se hace el que no), porque Schumer sabe que si entramos en una guerra prolongada contra Irán en durante el tiempo que lleva a las elecciones de medio período, el Partido Republicano perdería tanto la Cámara de Representantes como el Senado a manos del Partido Demócrata, que, dicho sea de paso, tiene exactamente la misma política; pero Schumer hará más dinero si los Demócratas toman el mando. ¡Eso es! ¿Pueden ustedes imaginarse estar dispuestos a sacrificar la vida de miles, tal vez millones de personas, todo por su avance personal? Eso es la clase Epstein. ¡Es por eso que el primer paso para restaurar nuestra república en nuestro aniversario 250 es llevar a estos perversos multimillonarios y a sus clientes desde los pasillos del poder a enfrentar la justicia! No se dejen tomar el pelo por el encarcelamiento temporal del ex príncipe Andrew o incluso por el arresto de Peter Mandelson. Ellos son sobras de mesa desechables para distraerlos del filete grande, a saber, el rey Carlos, Tony Blair y la hedionda monarquía británica. En Estados Unidos, tenemos que poner atención a Howard Lutnick, a quien apenas le tocaron los dedos del pié en una audiencia ante el Congreso, a Steve Bannon, y muchos otros cuyos nombres están en esos archivos. Peter Theil, Brock Pierce, la pandilla de las criptomonedas y de la informática del Silicon Valley .
Si permites que tu vecino diga, “Nunca van a hacer responsable a nadie” por estos crímenes repugnantes contra miles de niños inocentes y mujeres, y millones de personas que sufrieron y murieron como resultado de las políticas de la camarilla Epstein, nuestra república dejará de existir en su aniversario 250.
Si, más bien, limpiamos la casa, podemos unirnos a las naciones civilizadas de la mayoría global, que quieren profundamente que sus hermanos y hermanas estadounidenses retornen al mundo de la realidad y contribuyan al progreso global desde la fuente de los principios de la Revolución Americana.
Algunos de ustedes deben estar familiarizados con el discurso que dio el 31 de octubre de 1936 el Presidente Franklin D. Roosevelt en vísperas de su reelección. Sobre su primer gobierno dijo:
“Tuvimos que luchar contra los viejos enemigos de la paz: los monopolios empresariales y financieros, la especulación, la banca imprudente, el antagonismo de clases, el sectarismo, los que sacan ganancias de las guerras.
“Ellos habían comenzado a considerar que el gobierno de Estados Unidos era un mero apéndice de sus asuntos. Ahora sabemos que un gobierno del dinero organizado es tan peligroso como la delincuencia organizada.
“Nunca antes en toda nuestra historia han estado tan unidas estas fuerzas en contra de un candidato, como lo están hoy. Ellos son unánimes en su odio hacia mí; y yo recibo su odio con beneplácito”.
El odio de estos financistas por Franklin D. Roosevelt fue más tarde superado por el odio que la clase Epstein le tenía a Lyndon LaRouche, quien fue ocho veces candidato a la presidencia. Su exoneración y la adopción de sus propuestas programáticas, las cuales lo hicieron la persona más odiada, difamada, y vilipendiada por las élites multimillonarias, serían la clave para revivir a nuestra república hoy.
En julio del 2007, LaRouche hizo una videoconferencia pública que podría haber presentado esta tarde, solo cambiando el nombre de Dick Cheney por el de Bibi Netanyahu, o el de Marco Rubio, o de cualquiera que sea que esté empujando a Trump a la guerra contra Irán.
“Tenemos una fuerza militar, naval y otras, estacionadas en la región del océano Índico, que, al contrario de todas las sandeces de algunos idiotas en la comunidad de Estados Unidos, es la preparación de Cheney para desatar la guerra contra Irán, en términos de un ataque aéreo masivo. No se mueven aviones B-52 a una zona, no mueves cuatro fuerzas de tarea a esa zona, no llevas a cabo otras cosas que se están haciendo a menos de que estés preparado, mientras el Congreso se encuentra en receso, para lanzar una guerra. Las consecuencias de desatar una guerra son increíbles. Esto sería una forma distinta de Tercera Guerra Mundial; esto no lo podrían regresar a la botella de la que salió. Hay demasiadas cosas inestables.
“En primer lugar, esto ocurre en un momento en que el sistema monetario financiero mundial está realmente ahora mismo en proceso de desintegración. No hay nada misterioso sobre esto; he hablado de ello ya por algún tiempo, esto ha sido un proceso, y no está disminuyendo. Lo que se registra como valores bursátiles y valores de mercado en los mercados financieros internacionales ¡es basura! Estos son meras creencias ficticias. No hay nada de verdad en ello; el fraude es enorme. No hay ninguna posibilidad de que el sistema financiero no colapse; ¡ninguna! ¡Está acabado ya! El sistema financiero actual no puede seguir existiendo en ninguna circunstancia, bajo ninguna Presidencia, bajo ningún liderato, o liderato de naciones. Solo un cambio repentino y fundamental en el sistema monetario financiero mundial puede evitar un colapso general e inmediato tipo reacción en cadena. A qué velocidad va a suceder no sabemos, pero hacia allá va, y ¡será imposible pararlo! Y mientras pase más tiempo antes de que llegue a su final, las cosas se pondrán peor. Y no hay nadie en las actuales instituciones de gobierno que sea competente para lidiar con esto. El Congreso, el Senado, la Cámara de Representantes, hoy por hoy no son competentes como para lidiar con esto. Y si el Congreso sale de receso, y deja a Cheney libre, entonces es posible que tengas que despedirte de Estados Unidos y quién sabe qué más para septiembre”.
De modo que ya ven por qué lo detestaban, y por qué yo me siento orgullosa de haber estado asociada con él y su organización por más de 38 años.
¿Que propuso LaRouche que debía hacerse, además de sustituir a Dick Cheney? ¡Tal vez deberíamos sacar a todos los funcionarios electos y a los burócratas que no fueron electos que hayan visitado la Isla de Epstein… ¡no haría daño!
Tenemos que llevar a todo el sistema financiero angloholandés a una reorganización por bancarrota. ¡La burbuja de obligaciones especulativas de $2.400 billones de dólares nunca podrá ser pagada! No importa si subes las tasas de interés, bajas las tasas de interés, imprimes dinero o dejas de imprimirlo, aumentas los aranceles o los eliminas. No se trata del dinero.
¡El dinero no tiene un valor intrínseco! Alexander Hamilton, coautor de los Documentos Federalistas y nuestro primer secretario del Tesoro, lo entendió. También Benjamin Franklin, y también otros economistas del Sistema Americano como Mathew y Henry Carey, Henry Clay, y Friedrich List. Abraham Lincoln utilizó este enfoque en la construcción del ferrocarril transcontinental, Franklin D. Roosebelt lo utilizó para construir la Autoridad del Valle del Tennessee [TVA por sus siglas en inglés] y miles de proyectos de infraestructura en toda la nación. John F. Kennedy fue probablemente el último Presidente que comprendió este enfoque. Lyndon LaRouche dominó e hizo avanzar este sistema, por lo cual pasó cinco años en una cárcel federal y le impidieron que participara en ningún cargo público; yo represento ese método hoy en día.
Hay un joven candidato al Congreso por el Bronx, José Vega, que también representa estas políticas.
Entonces, ¿qué hacemos? ¡Deshacernos de la basura! ¡Bótenla! No tenemos que salvar las ganancias mal habidas de los depredadores. Sí tenemos que salvar al pueblo y a la nación, y no solo a nuestro pueblo y a nuestra nación, sino a otros también.
Primero tenemos que dividir a los bancos grandes con la nueva Ley Glass-Steagall. Mantengan a los rateros lejos de sus cuentas de ahorro. No dejen que sus bancos de ahorro y préstamo, o su banco comercial se involucren en la especulación. Los inversionistas pueden especular, pero bajo un techo distinto, en el que ellos son responsables de sus pérdidas y sus ganancias, y no serán rescatados financieramente por los contribuyentes.
Hay que hacer una reorganización por bancarrota de la Reserva Federal, limpiarla, y establecer el Tercer Banco Nacional de Estados Unidos. Podría ser un Banco Nacional de Infraestructura, pero necesitamos rendición de cuentas y emisión de crédito, como lo estipula nuestra Constitución bajo la dirección de nuestros representantes electos, ¡no de una jauría de pedófilos!
Luego, ¿cómo aumentamos el poder productivo de nuestra fuerza de trabajo, que llevaría hacia un enorme aumento en la capacidad de compra del ingreso familiar, elevando su nivel de vida y haciendo que la vida sea asequible otra vez?
Tenemos que emitir billones de dólares de nuevos créditos, no para hacer rescates financieros para los grandes banqueros, sino para invertir en grandes mejoras a la infraestructura.
Gestión de agua; transporte, 42.000 millas de trenes de alta velocidad modernos, nuevos puentes y carreteras; nuevos y modernos hospitales, y acceso para todos al cuidado de la salud. Obviamente necesitamos una reforma enorme de todo el sistema de educación, que será evidente en cuanto comencemos a construir todo lo que necesitamos, entre ello docenas de nuevas ciudades.
La mejora de nuestra educación pública estará alimentada por la inspiración de un programa de exploración y colonización del espacio encabezado por la NASA en colaboración con otras naciones como Rusia, China, e India, que ya están haciendo importantes avances.
Ninguna mejora será posible si no damos un salto importante en la seguridad energética y la generación de energía, lo cual quiere decir que tenemos que construir al menos 200 nuevas plantas de energía nuclear en Estados Unidos y un programa intensivo para desarrollar la energía de fusión termonuclear, que habríamos podido tener hace décadas, pero no fue así por el asesinato del Presidente J.F. Kennedy y porque silenciaron a LaRouche.
Mis comentarios aquí, hoy, no tienen la intención de ser promesas sobre lo que voy a hacer cuando llegue a ser su Presidente en el 2029. No creo que tengamos tanto tiempo. Lo que les estoy diciendo es lo que es necesario que hagamos ya.
Hay organizaciones internacionales, como el Instituto Schiller, fundado por Helga Zepp-LaRouche, viuda de Lyndon LaRouche, que busca organizar apoyo internacional para las propuestas que yo acabo de resumir aquí. Toda nación necesita un sistema económico soberano y su propio banco nacional y una separación bancaria al estilo de los principios de la ley Glass-Steagall.
Necesitamos una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo, que respete la soberanía de todas las naciones por igual, no un sistema en el que algunas naciones son “más iguales que otras”.
Hay acontecimientos prometedores entre las naciones del grupo BRICS-Plus, y su cooperación de ninguna manera implica una amenaza a nuestra seguridad, muy al contrario, eso hace que el mundo sea más estable y próspero. Nuestra nación y nuestro pueblo solo se beneficiaría mediante una cooperación económica con el BRICS, en tanto que intentar castigarlos por dejar el orden colonial, solo pone en peligro al mundo entero.
Los principios de la Revolución Americana, como se expresa en nuestros documentos fundacionales, la igualdad del hombre, y el derecho de cada persona individual, como hijos de Dios, a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, como lo planteaba Leibniz, no son meramente principios estadounidenses, son principios universales. Dado nuestro legado histórico, lo más natural que podemos hacer, y lo que traería el mayor alivio al resto del planeta, excepto a un puñado de élites arrogantes, sería que retornásemos ahora en nuestro aniversario 250, a nuestros principios fundacionales, y avanzáramos desde allí.
Gracias por escuchar.
