¿Se dejará engañar tu vecino otra vez?
Nosotros, los abajo firmantes, candidatos a cargos públicos, hacemos un llamado al pueblo estadounidense para que actúe antes de que el intento de cambio de régimen en Irán tenga consecuencias irreversibles.
Estamos entrando en la tercera semana del ataque ilegal no provocado de Estados Unidos e Israel contra Irán, un ataque que se lanzó sin que hubiese una declaración de guerra, sin una votación del Congreso, y sin un objetivo claramente definido. No sabemos cuántas personas han muerto o que tanto daño se ha infligido, porque la censura no tiene precedentes. Lo que sí sabemos es que fue un misil Tomahawk estadounidense el que impactó en una escuela primaria de niñas, que asesinó a 168 estudiantes y 14 maestras y personal de la escuela. El gobierno de Estados Unidos admite que hasta ahora han muerto 13 estadounidenses.
Las dos cámaras del Congreso le han fallado a los estadounidenses al negarse a asumir el mandato constitucional que les obliga el Artículo I, Sección 8 para decidir si se declara o no una guerra. Cada uno de los congresistas que votaron en contra de hacer cumplir la Resolución de Facultades de Guerra debiera ser sacado de su cargo.
Nuestro secretario de “guerra” Pete Hegseth, promotor del “ethos guerrero”, nos ha dicho que es inaceptable que “fanáticos religiosos posean una bomba nuclear”. Sin embargo, los fanáticos religiosos más peligrosos que tienen acceso a una bomba nuclear son los que están en Estados Unidos y en Israel.
La Fundación Militar para la Libertad Religiosa informó que cuando se inició el bombardeo contra Irán, recibieron alrededor de 100 quejas de parte de soldados en un período de 48 horas. Un suboficial escribió que su jefe los había “urgido a que le dijéramos a nuestras tropas que ‘todo esto era parte del plan divino de Dios’ y que el ‘Presidente Trump había sido ungido por Jesucristo’ para llevarlo a cabo”. El suboficial destacó que la sonrisita en la cara del oficial jefe era particularmente inapropiada y perturbadora.
Según encuestas recientes, entre el 52% y el 70% de los estadounidenses se oponen a esta guerra. Es muy posible que el Partido Republicano del Presidente Trump se enfrente a una enorme derrota en las elecciones de medio período en noviembre de este año. (Y demócratas corruptos como el senador Chuck Schumer preferirían permitir que la guerra continúe para garantizar la derrota de los republicanos, incluso aunque eso signifique que se desate una guerra nuclear). Irán, en vez de estar dividido y debilitado o susceptible a un cambio de régimen, está volviéndose más unificado como resultado de la agresión de Estados Unidos e Israel, que no fue provocada.
¿Por qué podría estar en los planes desatar un nuevo 11/S?
Si el precio de la gasolina sigue subiendo y más estadounidenses mueren, lo cual es posible que ocurra, el pueblo estadounidense se va a oponer cada vez más a esta aventura militarista. Quienes embaucaron al mentalmente frágil Presidente Donald Trump, y lo llevaron a creer que habría una victoria rápida y fácil, podrían estar preparando un “ataque terrorista” de falsa bandera para culpar a Irán, con el fin de empujar a los estadounidenses a que apoyen la guerra a la que se oponen en estos momentos.
Hay cada vez más declaraciones en Washington, DC, sobre la posibilidad de utilizar un “bomba nuclear táctica”, con una potencia menor, que de todos modos abriría la caja de Pandora a nuevas posibilidades alarmantes que escalarían de modo muy peligroso, incluyendo una guerra nuclear general a nivel global. ¿Cuál sería el pretexto para utilizar una bomba nuclear?
Nosotros estamos particularmente alarmados por un artículo editorial publicado esta semana en The Hill por Harlan Ullman, un socio destacado del Consejo Atlántico y arquitecto clave de la doctrina de “conmoción y pavor” que se utilizó en Iraq. Ullman argumenta que un bombardeo estratégico convencional no obligaría a Irán a rendirse, y que “solo una vez en la historia un bombardeo estratégico impuso una rendición”, en Hiroshima y Nagasaki. Ullman concluye que si Estados Unidos quiere forzar a Irán a que capitule, tiene que tomar en consideración las armas nucleares. Este argumento se hace en una publicación que se distribuye diariamente a todos los miembros del Congreso. Tiene que ser repudiado, enérgica e inmediatamente, por todos los funcionarios electos en Washington.
La guerra contra Irán debe parar ya
Vemos como algo trágico que en el 2026, cuando nuestra nación debería estar celebrando el aniversario 250 de la Declaración de la Independencia contra el imperio británico, estamos en cambio amenazando al mundo con desatar un Armagedón nuclear y la extinción de la civilización actuando en el espíritu de ese mismo imperio británico del cual intentábamos liberar al mundo.
Una manera de parar en seco esta locura de la guerra sería que iniciaran las investigaciones penales de los individuos prominentes cuyos nombres han salido repetidas veces en los archivos Epstein, incluyendo los que pudiesen haber renunciado ya a su afiliación a instituciones para evitar un mayor escrutinio. El hecho de que más de una decena de mujeres, que siendo adolescentes fueron víctimas de violentos abusos sexuales perpetrados por Epstein y sus clientes (muchos de los cuales están sacándole ganancias a esta guerra), no han sido entrevistadas todavía por nadie en el Departamento de Justicia para llevar a cabo un seguimiento de la investigación y una acusación penal, indica que la clase Epstein está dirigiendo al gobierno de Estados Unidos. Nosotros, el pueblo, tenemos que recuperar nuestra nación.
La guerra contra Irán tiene que parar ¡ya!
Si nuestro gobierno no va a poner fin a esta criminal guerra de agresión, nosotros el pueblo debemos cambiar al gobierno. Esa labor comienza ahora.
Firman:
Diane Sare, candidata independiente a la presidencia de Estados Unidos, 2028
José Vega, candidato independiente y primaria demócrata para el Congreso por el Distrito 15 de Nueva York
Brian McGinnis, candidato del Partido Verde para el Senado de Estados Unidos por Carolina del Norte
Teniente coronel (ret) Anthony Aguilar, candidato del Partido Verde para el Congreso de Estados Unidos por el Distrito 13 de Carolina del Norte
Rob “Rush” Ruszkowski, candidato por escrito, para el Congreso de Estados Unidos por el Distrito 14 de Georgia
Frankie Lozada, Partido Demócrata para el Congreso de Estados Unidos por el Distrito 4 de Nueva York
